Portadas1

La revista es una publicación periódica cuyos contenidos tienen mayor vigencia y su tiempo de uso es más prolongado que otros formatos, por lo que podemos decir que los usuarios crean un vínculo emocional más estrecho con esta pieza gráfica. En nuestro contexto colombiano, podemos observar cómo una revista puede estar presente en diferentes escenarios como una sala de espera, peluquerías, lobbies, entre otros, a pesar de que su contenido no sea actual, sigue siendo un medio de entretención en esos espacios de espera y siempre logra cautivar a cualquier público. La revista está presente en hogares, espacios de trabajo, viajes, tiempos libres, reuniones, en fin, en diferentes lugares y tiempos, siendo un objeto para informarnos, distraernos, explicarnos y exponernos situaciones, hechos y fenómenos que nos afectan, nos conciernen o que son de nuestro interés.

 

Es por tanto nuestro objetivo, observar y analizar 5 ediciones de la revista Antioquia entre los años 1970 y 1977, con dos propósitos, el primero es poner en práctica los conocimientos adquiridos en esta asignatura y por supuesto percibir estos objetos de diseño que nos exponen contenidos que cuentan la historia de un tiempo memorable de nuestro contexto local, pionero para nuestras carreras de diseñadores y segundo, conocer el ámbito editorial creado en nuestra región, que a veces nos es tan ajeno cuando aprendemos la historia del diseño gráfico, esto último también ayudará a aportar a la recuperación y conservación del patrimonio hemerográfico y visual del país.

ANTECEDENTES
La fecha de fundación de la revista es el 30 de abril de 1962, en la ciudad de Medellín. Sus creadores se destacaron en los puestos más importante de la revista así: como Presidente estaba el señor Jairo Puerta Restrepo, como Director-Gerente Rafael Cardona Vásquez y como Subgerente Octavio Builes, dichos personajes se mantuvieron el mayor tiempo en esos puestos, pero en ocasiones fueron rotando o dejando. Como principales editoriales estuvieron a cargo Universo, Aranzazu y Carmen y como litografía IRIS. Llegó a publicar 54 ediciones en un transcurso de 15 años, finalizando con una edición nacional en 1977. La revista era distribuida en departamentos del país como Antioquia, Bogotá, Costa Atlántica, Caldas, Risaralda, Quindío, Valle, Meta, Cauca, Nariño y Santanderes y en países como Estados Unidos, México, Panamá, Costa Rica y en Centroamérica.

ENFOQUE EDITORIAL
La ideología editorial tal y como lo expresa el cabezote en la edición No. 53 es: 

“…fomentando el turismo como que es una revista de Antioquia para Colombia y la vez sirviendo los intereses de la industria nacional porque tenemos fe en su constante progreso.”

Entonces, ¿a quiénes estaba dirigida la publicación? A todos las personas que también tenían fe en el progreso de Antioquia, a los curiosos, a los que disfrutaban estar enterados de lo que sucedía en la región, a los empresarios emergentes y con trayectoria, que vivían en Colombia o fuera de ella.

La periodicidad mensual y bimensual, en la que identificamos algunas incoherencias; por ejemplo, que la edición No. 50, que es de enero de 1976, solo esté dos ediciones separada de la que corresponde a enero-febrero de 1977 que es la edición No. 53. ¿Solo dos ediciones en un lapso de tiempo de 12 meses?

La periodicidad de las publicaciones era a veces irregular; la edición dependía, en muchas ocasiones, de la posibilidad para conseguir el papel, bien porque los conflictos civiles entre las regiones impedían el paso de papel de un estado federado a otro o porque entorpecer la distribución de las ediciones era una manera de amordazar a los enemigos del gobierno. ( De Arango, 2006, p.13)

 


SOBRE LAS IMÁGENES
La revista siempre destacó de forma oportuna el cabezote, resaltando con un gran contraste de colores y coherente en la continuidad para darle una identidad gráfica estable. En cuanto a las imágenes, hubiera sido muy interesante que las portadas tuvieran una relevancia en cuanto a contenido, ya que de 5 revistas, solo una creó un artículo editorial. Las portadas que combinaban las vitrinas con la fotografía generaban una diagramación más impactante y mejor manejo de los recursos gráficos.

El uso de las fotografías e ilustraciones en el interior de la revista fueron un gran complemento para los artículos, la mayoría acordes con el contenido y fueron conservadores en la forma de exponerlas, siempre en orientación horizontal y vertical en formato cuadrado o rectangular, pero en algunos casos daba la impresión que se usaban ciertas fotografías como “relleno” de espacios blancos porque no tenían un lugar especial dentro de la retícula. En todas las ediciones se puede destacar la fotografía de la mujer, un poco liberal para lo que pensábamos de la época.

La publicidad vista en el interior, era un motor para la revista, podría decirse que casi ocupaba el 40% del total de la revista. Estos avisos publicitarios guardaban cierta relación gráfica con el estilo de la revista, que se acomodaban a cada edición de forma pertinente. Vemos como la publicidad aún no tenía ciertos parámetros actuales, viendo cierta “revoltura” en contenidos, tipografías y estilos, se hacía un uso preferente por las líneas en caja alta para resaltar lo más importante del mensaje persuasivo.

ANÁLISIS TÉCNICO
Las tintas en la parte externa de la revista, jugaron un gran papel al hacer uso de la técnica de color de policromía, se lograron portadas impactantes, que daban cuenta de un gran trabajo editorial, siendo impactante seguramente a primera vista para el público que la adquirÍa.

En cuanto a la encuadernación, sustratos y acabados, vemos cómo esas técnicas de producción se siguen conservando aún hoy en revistas en nuestro contexto local, por lo que permite deducir que son procesos acordes para dicha pieza editorial, siendo publicaciones de fácil distribución.

Las pocas variaciones en dimensiones del formato podían pasar desapercibidas, al variar en medidas tan reducidas como uno o dos centímetros, no afectaba la portabilidad de la revista.

ANÁLISIS EDITORIAL
La evolución editorial durante 7 años (1970-1977) es notoria. La edición No. 53 es la mejor gráficamente y esto se ve en el uso de tipografía y estilos aplicados, la manera de diagramar la información, la inclusión de elementos para enriquecer la publicación e inclusive en la gramática. En esta edición se ve una intención más clara y profesional de la revista.

En la forma de decir las cosas (redacción), nos atrevemos a afirmar que la revista “la tiene clara”, es la aplicación gráfica, que con todo lo que sabemos hoy 47 años después, concluimos que es lo que más necesita ajustes con el fin de comunicar mejor todo lo que una revista quiere decir.

Un aspecto que quizás no se tenía presente en la época era la importancia de la unidad gráfica. Una publicación para verse como un “todo” necesita más que estár grapada al caballete y si bien hay recursos que unifican cada edición, consideramos que es deficiente la cohesión entre las ediciones que estudiamos.

 

CONCLUSIONES
Entre las fortalezas que pudimos encontrar en las diferentes ediciones, está el uso de tipografía negra, esto genera que el lector tenga una mejor lecturabilidad a la hora de leer el artículo, también cabe resaltar que los sustratos utilizados eran de los más económicos, igual que el tipo de encuadernación, haciendo de esta una producción asequible.

Una debilidad que pudimos apreciar al tacto físico de la revista, fue la parte externa (portada-contraportada), al ser de un gramaje tan delgado casi similar al de las hojas interiores, le daba a la pieza una maleabilidad débil, que para la portabilidad era ideal por peso, pero para la conservación no tanto, por eso pudimos ver como la mayoría estaban arrugadas y les hacía falta algún pedazo de su portada o estaba muy deteriorado.

Como objeto de uso el usuario suponemos que podía interactuar perfectamente con ella y realizar una lectura amena, ya que las revistas se encuentran casi en perfecto estado respecto a las tintas de sus textos e imágenes, por otro lado hablando de sustratos hay que ser un poco delicados a la hora de interactuar con estos ya que su sustrato cada dia se deteriora más haciendo que el papel esté más delgado y agrietado. En contra podríamos decir que como objeto de uso, tenía artículos de estilo más periodístico, por lo que su contenido debía ser leído casi que de inmediato.

Respecto a su contenido, consideramos que los contenidos son temas que a todo usuario le gusta leer por interés y por ser temas que abarcan casi toda la totalidad de categorías y en contra podríamos decir que al estar carente de una tabla de contenido o sumario, no permitía destacar artículos que eran realmente ricos en contenido, redacción e importancia contextual.

Como producto de diseño editorial queda un poco corto, puesto que hay mucha saturación de texto y publicidad en las páginas haciendo que el lector tenga mucho peso visual a la hora de realizar la lectura y llevarlo a que realice muchas pausas para poder terminar la tarea de leer cada artículo, pero destacamos su contenido y gran esfuerzo por las buenas prácticas de diseño que seguro estaban a la altura de la época en que fueron realizadas.

CIBERGRAFÍA

Autores: Carolina Foronda, Diana Salinas, Kaisy Hall, Juan Camilo Ríos.
Observatorio Gráfico 3 / Grupo: 01 / Periodo 2017-1.